Es difícil encontrar un grupo musical que haya tenido más influencia en la posteridad pero que en su propia época fueran más incomprendidos e ignorados. Ni las compañías discográficas ni el famoso Andy Warhol apostaron de verdad por ellos. El propio grupo soportaba interminables peleas internas que hicieron que poco a poco fueran abandonándolo sus componentes originales hasta la disolución definitiva. El público parecía estar más interesado en los Beatles o, en la onda alternativa, por gente como Frank Zappa y sus The mothers of invention que en las ruidosas propuestas radicales de la Velvet.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=CHmAUODVaLY&hl=en&fs=1]

A un amigo de John Cale un día le dió por comprar un libro llamado The velvet underground, de temática sado-masoquista. Fue Sterling Morrison quien, al ver el libro, pensó que el nombre sería perfecto para el grupo, y así se acordó. Poco después fueron contratados para dar un concierto como teloneros de otro grupo. Angus no aceptó, por lo que debieron buscar a toda prisa un nuevo batería, y recordaron que la hermana de un viejo amigo de Lou y Sterling, Jim Tucker, tocaba la batería, por lo que Lou corrió a convencerla para que se uniera al grupo, y así fue como Moe Tucker entró a formar parte de la banda.

Después de ese concierto, fueron contratados para tocar en un local llamado Café Bizarre. En una de estas actuaciones fueron descubiertos por un amigo de Andy Warhol, que fue otro día a verlos y pensó de inmediato en ellos como el grupo de música perfecto para un espectáculo que estaba ideando.

La E.P.I. y el disco del plátano
Cuando Warhol pudo ver al grupo en acción, quedó impresionado. En aquellos días andaba ideando un espectáculo completo de música, luces, danza, proyecciones de vídeo, etc. y la Velvet encajaba perfectamente en su idea. Pero las cosas no fueron fáciles del todo. Warhol pensó que debían tener una cara bonita al frente del grupo para darle un mayor atractivo y “dulcificar” la impresión provocada por su música chirriante y machacona. La elegida fue la modelo alemana Christa Päffgen, conocida como Nico. Al grupo no les hizo ninguna gracia esta incorporación que desentonaba con su línea. La voz de Nico no iba bien con los temas de la Velvet y además ella no sabía tocar ningún instrumento. Al final llegaron a un acuerdo para aprovechar la promoción que Andy Warhol podría darles y adaptaron algunas canciones para que Nico las cantara, como Femme fatale.

El invento de Warhol llevaba el curioso nombre de Exploding Plastic Inevitable (E.P.I.). Gracias a la fama del artista pop, el espectáculo tuvo un gran éxito y el grupo consiguió una cierta popularidad. Y además ganaron una buena cantidad de dinero que les serviría luego para financiar su primer disco. Enseguida fueron contratados para tocar un mes en Los Ángeles, pero el resultado fue desastroso. Mientras en California triunfaba la movida hippie, el flowe-power, la marihuana y el “paz y amor”, The velvet underground era lo más alejado que se podía encontrar de todo eso. Ellos hablaban de historias urbanas llenas de suciedad y crudeza, de heroína, de sado-masoquismo, de desesperación y fascinación por la muerte. El público los ignoró en masa y sólo algunos críticos supieron valorar lo que tenían delante.

Con ese dinero que ganaron en estas actuaciones, como ya se ha dicho antes, se pagaron la grabación de las canciones de su primer disco, lo que se hizo en tan solo cuatro noches. El grupo no quería que Nico participara en la grabación, ya que sostenían que ya habían cedido bastante permitiendo que formara parte de la gira de actuaciones en directo, pero finalmente aceptaron su presencia. Como era de esperar, no encontraban ninguna compañía que aceptara publicar su trabajo, aquello era demasiado fuerte. Mientras, seguían con la gira de la EPI, con los mismos resultados de poca aceptación por el público.

Finalmente, en mayo de 1967, consiguieron publicar su primer disco, con el diseño de portada de Warhol y con el nombre de Nico añadido al del grupo en el sello Verve, filial de la MGM. Para variar, fue un fracaso de crítica y ventas. Aquello no encajaba con nada de lo que se llevaba en el momento. La compañía, para mejorar las cosas, difícilmente pudo ser más negligente a la hora de intentar promocionar el disco (más bien no lo promocionó en absoluto). Muchas tiendas y emisoras de radio se negaban a poner “aquello”.

El contenido del disco se puede dividir entre los temas suaves, como ‘Femme fatale’ o ‘I’ll be your mirror’, cantados principalmente por Nico, y los temas salvajes como ‘Heroin’, ‘The black angel’s death song’ o ‘Venus in furs’, una verdadera catarata de sensaciones impactantes sacudidas por guitarras desquiciadas y con la viola electrificada de Cale estrujando los cerebros de los oyentes. Sobre las letras… bueno, en el apartado correspondiente podréis comprobar que no eran para críos. Nada de “she loves you yeah yeah yeah” ni nada por el estilo. Se podría asociar con la poesía de gente como Bukowski o como una nueva vuelta de tuerca de la generación beat. Lo que no quita que en las canciones como ‘I’ll be your mirror’ esas tormentosas letras se transformen en paisajes más plácidos y convencionales, pero igualmente atractivos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here