Al hablar de moda sostenible, normalmente acude a la cabeza el eco-etiquetado, producción en fábricas remotas con polémica asociada pero con grandes esfuerzos por resolverse y tejidos cada vez más naturales y libres de productos tóxicos. Afortunadamente, esa percepción se confirma en todo el mundo gracias a la expansión de firmas internacionales y jóvenes emprendedores que están dando una vuelta de tuerca al concepto de moda sostenible.

En las bases del modelo de negocio de la moda sostenible figuran como criterios fundamentales la conservación de los recursos naturales, el bajo impacto ecológico de los materiales empleados – que deben ser susceptibles de unirse posteriormente a la cadena de reciclaje -, la reducción de la huella de carbono y el respeto por las condiciones económicas y laborales de los trabajadores que han participado desde la materia prima hasta el punto de venta.

Son ya muchos los diseñadores, modelos y celebridades de renombre dentro del mundo de la pasarela que reivindican la moda sostenible. Entre ellos destacan Lucy Tammam, Stella McCartney, Frock Los Angeles, Amour Vert, Edun, Stewart+Brown, Shalom Harlow o Summer Rayne Oakes.

No sólo confección de prendas

Poco a poco, la moda sostenible está encontrando su espacio dentro de la industria. Se celebran certámenes, festivales, cursos, programas de inserción, también ha crecido la información especializada en blogs, etc.

Por ejemplo, la recién terminada Semana de la Moda de Portland, en Estados Unidos, únicamente da cabida a diseños 100% eco-friendly. En la capital de España, The Circular Project Shop abrió sus puertas este año para tratar de hacerse un hueco en el competitivo escaparate de la moda madrileña ofreciendo prendas sostenibles. También en Madrid se vienen celebrando desde hace cuatro años las Jornadas de la Moda Sostenible.

En Argentina, la compañía Verde Textil ofrece productos de Impacto Ambiental Cero y Compromiso Social 100% también en venta online.

Moda sostenible desde una prisión estonia

Un caso que merece especial atención por su doble vertiente solidaria es el de la marca Heavy Eco. Se trata de la primera firma de moda fundada en un centro penitenciario que fabrica prendas sostenibles. Además del trabajo de reinserción que supone para los más de 200 convictos estonios que en algún momento han trabajado en la firma, el 50 % de los beneficios obtenidos se destina a ayudar a gente sin hogar y huérfanos de la ciudad de Tallín.

Heavy Eco

Fuentes: Slow Fashion Next, Ecología y Desarrollo, El País, Moda Sostenible, El Sinvivir, Noticias Positivas, Textil Sostenible, So Good So Cute, Centre for Sustainable Fashion, The Guardian, Portland Fashion Week, Verde Textil y Heavy Eco.


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